Según todos los expertos y previsiones, la IA, la computación espacial y la tecnología de redes serán las grandes protagonistas del nuevo año.
¿Qué es lo que viene en 2025? ¿Qué nuevas tendencias tecnológicas serán las dominantes? Según todas las previsiones, ante los cambios sin precedentes a los que nos enfrentamos, la aceleración en la innovación será la clave. ¿Las protagonistas? La IA, la computación espacial y la tecnología de redes .
Suma y sigue de la IA
El impacto de la Inteligencia Artificial ya se está sintiendo con fuerza en todos los sectores, incluidos aquellos que la miraban con mayor escepticismo. ELreto, hoy, es generar un marco normativo que nos permita ser competitivos frente Asia y Norteamérica sin olvidar los derechos de los ciudadanos, con especial atención al a privacidad de nuestros datos y la autoría de nuestros contenidos digitales. Lo que está claro es que la IA está llamada a ser el motor de la innovación en los años por venir. De hecho, la influencia de la IA se hará evidente en todos nuestros ecosistemas tecnológicos, profesionales o privados, e influirá en el desarrollo de los nuevos hardware y software. Desde el punto de vista más mundano de los usuarios, nuestra forma de interactuar con ella seguramente cambiará, pero nuestros smartphones seguirán siendo la forma en que gestionamos nuestra conectividad personal.
Conectar el mundo real y el digital
Pero hemos de hablar también de computación espacial o, lo que es lo mismo, de la tecnología que está conectando nuestros entornos digital y real. Es precisamente la computación espacial la que conecta nuestros contenidos digitales con ubicaciones y objetos físicos con el fin de crear entornos inmersivos. Para implementar de manera exitosa esta computación espacial, precisaremos, por supuesto, de modelos de IA que sean capaces de comprender nuestra intención, y hacerlo a partir de nuevos desarrollos de semántica computacional.
La tecnología de redes: ¿evolución o disrupción?
La tecnología de redes evoluciona a pasos agigantados. Por un lado, las llamadas “tecnologías evolutivas” centran sus esfuerzos en optimizar las redes ya existentes con el objetivo de responder a las cada vez mayores demandas de tráfico de datos; por su lado, las tecnologías disruptivas, como las redes nativas de IA, la comunicación cuántica por Internet, las redes de satélites no terrestres o la detección integrada seguirán evolucionando de forma exponencial, espoleadas por la inversión de los estados. La geopolítica manda también en los mercados tecnológicos y 2025 no será una excepción.

