La mayoría de las empresas usuarias de SAP prevé modernizar su sistema de gestión, pero pocas plantean el proyecto como una oportunidad para revisar procesos, ordenar los datos e incorporar inteligencia artificial.
La modernización de los sistemas ERP ocupará una parte importante de la agenda tecnológica de las empresas durante los próximos años. Sin embargo, actualizar la plataforma no garantiza por sí solo una transformación real del negocio.
Según el SEIDOR Report 2026: La modernización del ERP de SAP, el 94 % de las organizaciones usuarias de SAP tiene previsto evolucionar su ERP. No obstante, solo el 15 % aspira a aprovechar el proceso para rediseñar su modelo operativo mediante datos e inteligencia artificial.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de 360 responsables tecnológicos de nueve países, muestra una diferencia considerable entre las expectativas iniciales y el alcance real de muchos proyectos.
Actualizar la tecnología sin cambiar la empresa
Una parte importante de las organizaciones aborda la migración como una necesidad técnica. El objetivo principal es asegurar la continuidad del sistema, actualizar versiones, avanzar hacia entornos cloud o adaptarse al calendario de mantenimiento de SAP.
Estas actuaciones son necesarias, pero pueden limitarse a trasladar los procesos existentes a una plataforma más moderna. La empresa obtiene un sistema actualizado, aunque conserva procedimientos complejos, desarrollos a medida y estructuras de datos que dificultan su evolución.
El riesgo no está únicamente en retrasar la migración. También existe el peligro de completar un proyecto costoso y continuar trabajando prácticamente de la misma forma.
Simplificar antes de incorporar nuevas capacidades
La modernización estratégica exige revisar qué procesos deben mantenerse, cuáles pueden estandarizarse y qué personalizaciones siguen aportando valor.
El 71 % de las empresas consultadas reconoce que los desarrollos a medida y la deuda técnica dificultan la evolución de sus sistemas SAP. Reducir esa complejidad permite construir un núcleo más limpio y flexible, facilita futuras actualizaciones y mejora la integración con otras soluciones.
Esta simplificación también resulta esencial para aprovechar la inteligencia artificial. Incorporar herramientas de automatización sobre procesos desordenados o datos poco fiables puede generar mejoras puntuales de productividad, pero difícilmente modificará el funcionamiento de la organización.
Para conseguir un impacto relevante, la IA debe apoyarse en información estructurada, procesos coherentes y una arquitectura capaz de conectar el ERP con plataformas de datos, servicios cloud y aplicaciones especializadas.
Un proyecto tecnológico que afecta a toda la organización
La evolución del ERP no puede considerarse exclusivamente una responsabilidad del departamento IT. Sus decisiones afectan a finanzas, operaciones, compras, recursos humanos, logística y dirección general.
Por ello, estos proyectos requieren equipos multidisciplinares capaces de combinar conocimiento técnico y comprensión del negocio. Arquitectos de sistemas, especialistas SAP, ingenieros de datos, expertos en integración y profesionales de gestión del cambio deben colaborar con las distintas áreas de la empresa.
La pregunta ya no es únicamente qué plataforma adoptar o cómo completar la migración. Las organizaciones deben decidir qué procesos quieren mejorar, qué información necesitan y qué capacidades desean desarrollar.
Modernizar un ERP puede ser una simple actualización técnica o convertirse en el punto de partida de una transformación más profunda. La diferencia dependerá de la estrategia, la arquitectura tecnológica y el talento disponible para ejecutarla.

